26 noviembre 2022

Equipamiento para la práctica de la espeleología

Cómo vestirse en la montaña: el sistema de capas

Tomado de: https://www.barrabes.com/blog/consejos/2-10381/como-vestirse-montana-sistema-capas

El sistema de 3 capas es la base para vestirse correctamente en la montaña: evacuamos la humedad, evitamos que llegue a nuestro cuerpo, y nos proporcionamos calor. Os lo explicamos. El sistema de capas es fundamental para protegerse en montaña. Foto: Manu Córdova

El sistema de capas es fundamental para protegerse en montaña. Foto: Manu Córdova

Este artículo explica el funcionamiento del sistema de capas para vestimenta en montaña de una forma general.

Para profundizar en cada una de las capas, y elegir la prenda más adecuada para vuestra actividad, os recomendamos leer los artículos:

Un poco de historia

Podemos situar el nacimiento del sistema de 3 capas, tal y como hoy lo conocemos, en 1986, cuando la marca noruega Helly Hansen propuso esta combinación como ideal para los montañeros y alpinistas.

Tres factores clave en el nacimiento fueron:

  • El desarrollo en los años anteriores de las primeras capas de fibra sintética.
  • El desarrollo de los primeros forros polares.
  • Y la creación de las primeras chaquetas con membrana impermeable y transpirable.

Hasta ese momento, las chaquetas impermeables no transpiraban, y por eso su uso era muy restringido y un verdadero infierno de sudor para quienes los empleaban en situaciones atléticas y en movimiento fuerte, como es el caso de los practicantes de deportes de montaña y al aire libre. Era habitual, además, que la capa exterior tuviera relleno, por lo que el sistema era muy poco polivalente.

¿Por qué el sistema de capas?

Cualquier persona que desarrolle actividad al aire libre en condiciones desfavorables necesita protección frente a los elementos, (bajas temperaturas, viento, lluvia, nieve.)

Es decir: necesita estar caliente y seco:

  • Protección frente a los elementos: que la lluvia, la nieve, vineto, etc, no penetre desde el exterior mojándonos y enfriándonos
  • Evacuación del sudor: a pesar de las bajas temperaturas que podemos encontrar en la montaña, debido a la fuerte actividad, la transpiración nos puede empapar. Si esa humedad no se evacua, al detenernos sufriremos un enfriamiento súbito que nos puede traer serios problemas.
  • Retención del calor corporal

Resumiendo: además de protección, necesitamos tener el cuerpo todo lo seco posible, tanto de humedad exterior como interior, y una prenda que nos mantenga calientes evitando que el calor corporal se pierda.

La mejor solución a este problema la da el sistema de capas. Hay mejoras y avances en los materiales y el diseño, en los últimos tiempos ha cambiado por algo que podríamos denominar 2’5 capas, y que más adelante explicaremos, pero 3 décadas después sigue siendo la base del sistema empleado en la vestimenta outdoor y de montaña.

¿En qué consiste el sistema de capas?

Explicamos el sistema básico. Después comentaremos algunas de las variaciones surgidas a lo largo de los años, adelantando que -en estos momentos- el sistema ha sufrido una profunda renovación.

  • 1ª capa: Es interior, pegada a la piel. Fabricada en materiales de secado muy rápido, su misión es mantener la humedad del sudor alejada del cuerpo, evacuándola hacia la segunda capa. Mantiene el cuerpo seco. En invierno, con prendas más caloríficas, también tiene que ayudar a la retención de calor.
  • 2ª capa intermedia: Su misión es aportar calor. Tradicionalmente estaba formada por forros polares o materiales más atléticos como el Powerstrech; hoy en día las prendas finas de relleno sintético son también muy usadas. También debe recoger la humedad expulsada de la 1ª capa, evacuándola hacia el exterior.
  • 3ª capa exterior: Chaquetas con membrana, impermeables, transpirables y cortavientos, cuya misión es impedir que la lluvia, el viento y la nieve pasen al interior, y a su vez puedan evacuar la humedad interior.
  • En situaciones de mal tiempo (frío, humedad exterior), llevaremos las 3 capas puestas:
    • Protección completa contra los elementos del exterior
    • Calor
    • Evacuación de la humedad interior
  • Si el tiempo es seco y el frío moderado, usaremos 1ª y 2ª capa:
    • Calor
    • Evacuación de la humedad interior.
  • Si el tiempo es húmedo y con poco frío, podremos llevar solo la 1ª y la 3ª capa:
    • Protección contra humedad exterior
    • Evacuación de la humedad interior
  • En el caso de que suba la temperatura y no haya humedad, podremos llevar solo la 1ª capa:
    • Nos mantenemos secos de humedad interior.
  • Una primera capa
  • Una doble segunda capa compuesta por:
    • Un polar fino tipo powerstrech, micropolar o nuevos materiales
    • Una chaqueta ligera rellena de fibra o pluma con protección contra los elementos

Todo ello, como vamos a ver, puede complementarse con una capa de mayor abrigo de fibra o pluma para las paradas, etc.

3. Situaciones de frío intenso

Si bien suelen usarse 3 capas combinadas entre sí, en situaciones de frío intenso puede añadirse una capa calorífica extra al sistema, como una chaqueta de plumas o fibra, que puede ser clásica, de mayor grosor, o puede ser una de las comentadas.

Algunas de estas prendas están entre la chaqueta fina segunda capa y la gruesa tradicional y se emplean indistintamente como hemos explicado en el apartado anterior o como explicamos en éste.

Las chaquetas rellenas de fibra o pluma pueden ser usadas como «chaqueta de aseguramiento», al «estilo Chamonix». En las paradas, en momentos de frío, se colocan encima de lo que llevemos, incluso de la tercera capa impermeable y transpirable. Es un uso que cada vez ha ganado más adeptos, porque permite alternar la ropa adecuada para la actividad con la empleada para paradas y frío en un instante y cuantas veces se necesite.

Por supuesto, las chaquetas finas comentadas en el apartado anterior también admiten este uso.

¿Qué tipo de prendas elegir?

El sistema se adapta a cualquier actividad, época del año, y condiciones:

  • Podremos usar una 1ª capa gruesa en invierno, o una camiseta fina en verano.
  • Un polar grueso-chaqueta con relleno en invierno, o un micropolar muy ligero en situaciones de menos frío.
  • Un softshell muy calorífico y resistente o uno muy ligero para 3 estaciones o actividad ligera.
  • Una tercera capa, más resistente o más ligera según el tipo de actividad que desarrollemos.
  • Podremos usar también la 2ª capa con relleno como capa calorífica para las paradas, o una prenda más gruesa con relleno si es necesario por las condiciones

La teoría de las tres capas en espeleología:

La teoría anteriormente expuesta en el mundo subterráneo tiene algunas particularidades. Durante la aproximación y retorno de las cavidades, todo lo dicho tiene directa apliación, sin embargo una vez dentro de la cavidad se deben de hacer algunas observaciones:

Primera y segunda capa:

Mantener seco el cuerpo de espeleólogo es tarea dificil, la transpiración en un entorno del 100 % de humedad relativa lo hace prácticamente imposible. La transpiración aumenta por lo que a la primera capa se le exige un plus de efectividad.

Es habitual que en la espeleo la primera y segunda capa vayan juntas en forma de un mono térmico transpirable. Esta estrategia es la mas utilizada, aunque no la única.

En el mercado existen monos de forro polar de distinto gramaje que pueden ir desde los 140 g/m2 a los 240 gr/m2 en los modelos de MALMON o los 225 gr/m2 a los 310 gr/m2. para la marca RODCLE . En el caso de los monos MTDE, el otro fabricante español de referenica los gramajes van de 95 gr/m2 a 220 gr/m2. En función de la temperatura de la cavidad se elegirá el grosor del mono. En cavidades de Picos de Europa o Pirineo iremos a gramajes altos. En cavidades de Cantabria, gramajes medios y en cavidades más cálidas los de menor gramaje.

Algunos de los detalles en los que nos tenemos que fijar en en que posean cremallera que suba hasta la parte baja de la espalda, de esta forma si nos urge una necesidad fisiológica podamos hacerla sin desvestir todo el tronco.

La talla ha de ser elegida con mucha precision para que nos quede bien ceñido al cuerpo y saque al exterior todo el sudor, manteniendo seca la piel en contacto con el mismo.

Han de ser de rápido secado, pues en paradas largas o vivacs es muy recomendable que se seque con nuestro calor corporal o el apoyo de una fuente de calor lo antes posible.

Segunda capa:

Raramente vamos a movernos por una cavidad portando la primera y segunda capa, pues aunque en un momento dado la cavidad sea fría, con la primera y tercera capa es suficiente.

La estrategia que podemos seguir es la de llevar un mono fino y sobre este poner o quitar otra prenda a modo de segunda capa, según el esfuerzo físico que estemos realizando. En cualquier caso en nuestro petate y resguardado del agua siempre llevaremos una prenda de abrigo para ponernosla en paradas prolongadas. Junto con un gorro de lana y unos guantes térmicos.

Tercera capa:

En el mundo subterráneo la tercera capa juega otro papel, además de protegernos de las inclemencias como caida de agua, que es el de protegernos mecánicamente del entorno, en pasos estrechos, gateras, laminadores, meandros…… etc. Por ello la principal característica es que sea resistente, de fácil secado y que no gane mucho peso al estar mojado.

Para esta tercera capa tenemos varias alternativas en función de la actividad que se esté realizando.

Para cuevas cálidas y secas un mono de obra o similar es suficiente, siempre que asumamos que su vida util puede ser poca en caso de enganchones en pasos estrechos. El fabricante MALMON tiene un mono especialmente diseñado para estos casos que añade un extra de resistencia

Lo más habitual es que se usen monos de cordura, con o sin revestimiento interior de poliuretano y que sequen rápido. Este aspecto del revestimiento interior tiene interés en cavidades muy regadas y frías. La casa AV tiene un buen ejemplo de este producto. Sin embargo su transpiraicón se ve seriamente compremetida.

Otra opción es la de utilizar un mono de PVC que nos protege muy bien de la caida de agua, que seca cási inmediatamente, pues no tiene capacidad de absorción de agua, pero que sin embargo no transpira en absoluto. Está destinado prácticamente en exclusiva a cavidades muy frías y con mucho agua.

Hasta aquí hemos hablado de monos integrales, sin embargo la casa AV tiene en su catálogo una chaqueta y un pantalón de similares características a los monos, en cuanto a resistencia pero que se pueden utilizar por separado.

Cavidades acuáticas:

Cuando hay que progresar por el agua existen tres alternativas:

Pontonier: se trata de un pantalón de peto de latex que se pone por encima de la ropa del espeleólogos, muy delicado y frágil que ha de protegerse del exterior. Es totalmente impermeable ya que cubre los pies. En caso de que entre agua, este se acumula a nuestros pies pudiendo comprometer la flotabilidad y hacer extremadamente peligrosa la progresión por el curso activo.

Neopreno: se elegirá un neopreno de barrancos por tener refuerzos en culeras, rodillas, codos etc. Puede ser integral o de dos piezas de grosor diferente, mas fino para el peto y mas grueso para la chaqueta. En el caso de la chaqueta, el grosor también puede ser diferente en brazos que en cuerpo.

Ha de quedar muy, muy ceñido, esto sin duda dificulta los movimientos y nos agotará en recorridos fuera del agua, pero sin embargo una vez dentro de agua su comportamiento térmico mejora, pues la primera lámina de agua que entra y se queda en contacto entre el neopreno y nuestra piel se calienta rápidamente y se mantiene caliente mientras no salgamos del agua.

El traje de neopreno mejora nuestra flotabilidad y es mas incómodo a la hora de nadar o andar por la cavidad con el puesto.

Al mojarse se carga de agua y aumenta el peso a portear

Traje seco: Cuando en la cavidad no es muy necesaria la natación se puede sustituir el traje de neopreno por un traje seco. Con este traje no se tiene una mejora en la flotabilidad pero si una mejor natación cuando ésta sea necesaria. Está particularmente indicado para gateras parcialmente inundadas, cavidades muy frías en las que ponerse y quitarse el neopreno puede ser un acto de valentía. Además andar con el puesto por la cavidad no va a ser tan agotador, aunque la transpirabilidad está comprometida.

La principal ventaja de este traje es que lo podemos poner sobre la primera capa u otras que ya llevamos puesta y no se carga tanto de agua por lo que su porteo es mas cómodo. En general el traje seco es mas caro que el neopreno y hay que tener cuidado con la rotura del mismo pues perdería todas sus ventajas. Siempre pondemos poner encima el mono de espeleo convencional para protegerlo.

GUANTES:

En espeleo la protección de las manos es muy importante, sin embargo en el mercado no existen productos específicamente diseñados para este deporte. Por fortuna existen gran variedad de guantes que pueden ser utilizados en las cavidades.

Los guantes cumplen la norma EN-388. Así que cuando vayamos a comprar unos, en ellos encontraremos una serie de información:

De toda esta información es importante conocer que tipo de guantes son, para qué están indicados y qué nivel de protección nos dan.

En espeleo usaremos tres tipos de guantes en función de la protección que deseemos: guantes termicos, guantes para la protección de daños mecánicos (cortes, abrasiones etc) y guantes para la protección frente al agua.

Protección térmica

Los guantes térmicos no pueden faltar nunca en una actividad subterránea. En ocasiones con unos simples guantes de forro polar de 5 € puede ser suficiente.

Protección mecánica

Para la protección mecánica usaremos unos guantes que muestren este logotipo:

Asociado a él vendrá un código numérico que hace referencia a las distintas protecciones que nos ofrece:

Cuanto mayor sea el número en cada de las posiciones de la clave mejor será el nivel de protección (y mas caro). En el caso del espeleólogo sobre todo interesa que proporcione un alto nivel de protección a la abrasión y al rasgado, por lo que la posición 1 y 3 del código han de tener núemros de valor 3 o 4.

Estos niveles de protección no tienen por qué afectar a todo el guante, con que se den en los dedos y la palma puede ser suficiente. Así los guantes de jardinería recubiertos de nitrilo suelen dar buen resultado aunque su duración puede verse limitada. La relación duración/precio es muy interesante. Si queremos que sean mas resistentes penalizamos tacto por ser mas rígidos y pesados.

Protección frente al agua:

A los guantes de protección frente al agua les pediremos que sean impermeables, resistentes a la abrasión y largos para que superen la bocamanga y eviente que entre el agua por ésta al subir por una cuerda por la que cae el agua.

En este caso encontraremos buenos guantes en la sección de protección química, y entre ellos el guante de PVC que además tiene un buen comportamiento ante la abrasión. Sin embargo se pierde algo de tacto y suelen ser muy fríos.

En este tipo de guantes la numeración asociada al pictograma hace referencia al número de sustancias que soporta frente a la permeación. Dato que no es de aplicación en el mundo de la espeleología.

Al elegir los guantes es importante probárselos y comprobar que asientan bien los dedos sin que sobre guante en la puntera de éstos, lo que dificultará la manipulación de objetos, y que el valle entre los dedos, especialmente entre el pulgar y el índice no queda holgado, pues en la maniobra de rapel tendremos problemas.

Botas para Espeleología

Tomado de: http://www.esportverd.com/botas-para-espeleologia

Botas para Espeleología

La espeleología ha sido un deporte que se ha nutrido, y sigue haciéndolo, de una gran cantidad de material de otras actividades de montaña, y lo mismo ocurre con las botas. A día de hoy se debe mucho a marcas como la francesa Petzl, pionera en la fabricación de material específico para espeleología, o las españolas Rodcle, Mtde o Kordas. 

Es por esta razón que en este artículo no solo te vamos a mostrar alguna bota para espeleo (solo hay una específica que conozcamos) sino que te presentaremos las que puedes encontrar en el mercado y que por sus características creemos que mejor se van a adaptar a la espeleología.

Lo más común durante muchos años ha sido el uso de dos tipos de botas:

  • Por un lado las botas de senderismo, normalmente modelos viejos o los más baratos que se encontraban…todo por ahorrar 🙂
  • Por otro, en caso de cuevas con agua o cansados de romper las botas de trekking de tanto arrastrarlas, la opción de las botas de agua.

Cuando hablamos de botas para espeleo, no basta solo con eso, sino que, al igual que pasa en la montaña, va a depender del tipo de actividad para la elección de uno u otro tipo de bota. Una vez más, no se puede generalizar, ya que a diferentes problemas, diferentes soluciones.

¿QUÉ NECESITAS DE UNA BOTA PARA ESPELEO?

Antes de elegir un tipo de bota u otro, debes saber qué es lo que buscas en función de tus necesidades. 

Normalmente vas a tener que valorar dos puntos muy importantes en el momento de elegir tu bota:

  1. Si primas las características técnicas (agarre, comodidad, prestaciones…), sin importarte tanto el precio, siempre dentro de unos márgenes claro 🙂
  2. Si buscas el aspecto económico en primer lugar y por encima de todo, dándote igual lo demás.

Partiendo de esta base, es el momento en el que tendrás que seleccionar una opción u otra, o incluso ambas, teniendo varias botas dependiendo del tipo de actividad que realices (si lo asocias solo al aspecto económico podría ser una barata y otra cara).

Las características generales en las que te debes fijar para elegir una bota de espeleo son:

  • Robustez

Que sea una bota sólida y fuerte que no te deje tirado en mitad de una actividad.

  • Agarre

El agarre es un aspecto que lo vas a valorar y mucho en determinados momentos como es en pasos en oposición, trepadas delicadas… y más todavía cuando la cueva presenta agua. 

Normalmente el agarre está bastante peleado con la durabilidad, es una cuestión de resistencia de materiales, cuando más duro es el material más durará pero menos agarre tendrá. 

Otro aspecto que influirá es la rigidez de la bota, a más flexibilidad, mayor superficie de contacto y por lo tanto mejor agarre.

Por lo que aquí entra otra de tus prioridades a definir. 

  • Comodidad

Si hay un punto que nos gusta destacar es el de la comodidad de una bota de espeleo, dependiendo de las horas o incluso días que las tengas que llevar puestas, mayor importancia le darás a este punto.

Por no hablar de las aproximaciones-retornos que pueden ser de varias horas.

  • Cantidad de costuras

Busca botas con la menor cantidad de costuras posibles. Cuantas más costuras tenga la bota mayor posibilidad de que se rompan antes ya que es muy normal el roce de la bota con las paredes, piedras. Si además le sumamos barro, arena, humedad, harán que esos hilos de las costuras se deterioren de forma relativamente rápida.

  • Protecciones 

Las protecciones en puntera y laterales, normalmente de goma son absolutamente necesarias cuando tengas que arrastrarte o golpees la puntera de la bota en la pared mientras subes por la cuerda.

  • Cierres

El cierre de la bota es uno de los aspectos más diferenciales entre algunos de los modelos de los que te vamos a hablar más abajo. 

Para nosotros, un cierre con cordones es el más idóneo, ya que otros como pueden ser el de velcro o con cremallera, hemos comprobado que al final, tarde o temprano, y además suele ser en los momentos más exigentes, acaban fallando. Ya sea por fatiga o por la presencia de tierra o barro. 

Con los cordones, como mucho se pueden romper, pero siempre podrás empalmarlos con un nudo hasta llegar a casa.

  • Ojales para cordones 

Es muy importante que los ojales no sobresalgan de la propia bota, cosa que sucede a veces con los metálicos. Si sobresalen de la bota terminarás rompiéndolos con el simple roce contra la roca. 

  • Cordones

Los cordones es un aspecto menor, ya que siempre los vas a poder cambiar por los que encuentres a tu gusto. 

Para nosotros, lo ideal es que tengan suficiente cuerpo como para poder atarlos-soltarlos aunque estén apretados y/o mojados. Si además tienes las manos también sucias, húmedas o mojadas, esta simple tarea se puede complicar con unos cordones planos.

  • Elementos reflectantes

Aunque es un aspecto que solo va a influir en las características estéticas (la función de visibilidad no es necesaria ya que siempre se va con luz), no nos gustan las botas con elementos reflectantes, ya que las fotos, la luz del flash y los reflectantes no se llevan nada bien 😉

Una vez tengas clara la base, entran en juego las características principales de la actividad que vas a realizar, por lo que podrás elegir entre:

  1. Botas de espeleo para cuevas con agua
  2. Botas de espeleo para cuevas secas
  3. Botas de espeleo para mucho barro
  4. Botas de espeleo para cuevas frías 
  5. Botas de espeleo para cuevas cálidas
  6. Botas de espeleo para expediciones o largos viajes

1. BOTAS DE ESPELEO PARA CUEVAS CON AGUA

En este tipo de cuevas, dependiendo de la cantidad de agua que pueda haber, tendremos que valorar el usar escarpines en botas bajas, y en botas altas, sabiendo que el agua no va a cubrir, otro tipo de calcetines tipo los de primaloft.

Botas de agua de caña alta

La clásica bota de agua que tanto te gustaba usar para dar saltos en los charcos cuando eras niño, pero sin tantos colores 🙂 

Hay varios modelos pero las más adecuadas son las de caucho por no llevar la malla en tejido interior que sí que tienen las de goma y que tienen como punto negativo que mantienen la humedad durante más tiempo.

Una bota resistente y duradera, aunque como puntos negativos es que no transpiran y pueden ser algo incómodas cuando estamos muchas horas con ellas puestas. Puedes valorar la opción de usar una plantilla para mejorar la comodidad.

Si prevés la presencia de mucha agua puedes valorar usarla también con escarpines.

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Botas de caña baja

Otro clásico del calzado para espeleo pero en modelo de caña baja. Similar al anterior pero más baja, por lo que es casi obligado el usarlas con escarpines sobre todo en lugares con bajas temperaturas.

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Bestard Canyon Guide

Ya un clásico de la marca española Bestard, que como su propio nombre indica, es una bota para barrancos, pero que hemos probado y comprobado que se desenvuelve muy bien también en las cuevas. 

Como puntos negativos a priori podrían ser la cantidad de costuras, pero hemos visto que no ha sido un punto por el que se hayan roto, como puntos a mejorar sería la presencia de reflectantes, pero al ir en el empeine no suelen afectar a las fotos y los cordones los vemos demasiado finos por lo que nos cuesta tener que soltarlos durante la actividad.

Como puntos a favor es que al ser más del estilo a una bota de montaña gana mucho en comodidad, si a ello le sumamos un buen agarre, durabilidad, lo elevadas que son gracias a su polaina incluída y la posibilidad de sustituir la suela, puede ser una muy buena opción para los más exigentes.

Es aconsejable usarla con escarpines si hay presencia de agua.

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Bota FiveTen Canyonner 3

Al igual que en el modelo anterior, la marca americana es el fabricante de otra de las botas más conocidas de barrancos, aunque poco a poco perdiendo fuerza por la mayor presencia de opciones en el mercado. 

Es una bota de gama alta en la que una vez más destacan aspectos como la comodidad y el agarre (podríamos decir la que mejor agarre ofrece). 

Sus puntos débiles son la poca durabilidad tanto de la suela, por su gran agarre, como de la parte superior. Esto es debido a los materiales que conforman la bota y que tiene mayor importancia en el drenaje de agua que en la resistencia a la fricción.

Aconsejable usarla con escarpines si hay presencia de agua.

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Botas Adidas Terrex Hydro Lace

Para este modelo de bota, Adidas ha decidido sacarlo en dos opciones:

  • Mediante cordones y cierre con cremallera para darle una mayor protección, sujección y calidez al pie
  • Solo mediante cordones.

Nosotros hemos elegido las de cordones ya que pensamos que la cremallera dará problemas con el barro o con la arena por la experiencia de las cremalleras en otros materiales para espeleo.

Estas botas son una buena opción en cuanto a comodidad y robustez gracias al material que conforma la bota (TPU) además de la goma protectora en todo su perímetro.

Una muy buena opción si no quieres fallar en la elección.

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Botas Gaibana Preta´s

La marca italiana Gaibana, tras sacar hace unos años un modelo de bota para barrancos, hace apenas unos meses presentaba una bota para espeleología. 

Esta bota es la primera que hemos visto que venden como bota específica para espeleo. 

Aunque no las hemos podido probar, sí que las hemos tenido en la mano y la impresión que nos da es más de bota semi-rígida de montaña que lo que le exigirías a una bota de espeleo. 

La robustez puede ser su punto fuerte pero perdiendo algo de comodidad debido a esa rigidez de las botas semis. Esto mismo le hará perder agarre y por el tipo de suela, aun siendo vibram, no parece la más adecuada para zonas mojadas mientras que puede ser muy funcional en las zonas con mucho barro.

Algunos detalles como la protección total de la puntera mediante goma, la banda lateral para proteger la zona de roce del pedal y la banda superior con cierre de velcro para proteger el cierre de los cordones y evitar que se llenen de barro al mismo tiempo de dar una mayor protección a la caña de la bota.

Tendremos que probarlas 🙂

botas-espeleo-gaibana.jpg

2. BOTAS DE ESPELEO PARA CUEVAS SECAS

Botas de senderismo o trekking

Como te comentábamos al principio del artículo, las botas de senderismo o trekking eran, y lo siguen siendo, una buena opción para la cuevas secas.

No vamos a entrar a definir en este artículo las botas de senderismo ya que sería motivo para otro artículo, pero deberán cumplir la mayor cantidad de características que hemos descrito en el punto anterior.

Suelen ser una buena opción por su comodidad y su precio, aunque su durabilidad suele ser menor.

Botas de agua de caña baja

Las mismas botas que usarías en cuevas con agua pero en este caso usándolas con calcetines en lugar de escarpines.

Como punto negativo es que son algo más incómodas y no son transpirables.

3. BOTAS PARA ESPELEO CON MUCHO BARRO

En el caso de cuevas con mucho barro, lo que se debe buscar es evitar la entrada del mismo al interior del pie y un buen taco en la suela que permita el agarre. Por lo tanto, a partir de los modelos comentado anteriormente nos decantaríamos por:

  • Botas de agua de caña alta
  • Botas de agua de caña baja
  • Botas Adidas Terrex Hydro Lace
  • Botas Gaibana Preta´s

4. BOTAS DE ESPELEO PARA CUEVAS FRÍAS

En el caso de cuevas frías, si no son mojadas, podrias usar unas botas de montaña, añadiendo un calcetín grueso al igual que harías en montaña. En caso de ser mojadas añadirías escarpines o calcetines de primaloft.

Otras buenas opciones de los modelos que hemos comentado en el primer punto sería:

  • Botas Adidas Terrex Hydro Lace
  • Botas Gaibana Preta´s
  • Bota Bestard Canyon Guide
  • Bota FiveTen Canyonner 3

5. BOTAS DE ESPELEO PARA CUEVAS CÁLIDAS

En el caso de cuevas cálidas, es más conveniente el uso de botas que tengan una mayor transpirabilidad. 

De los modelos que hemos descrito anteriormente, los que mejor se adaptarían serían:

  • Bota Bestard Canyon Guide
  • Bota FiveTen Canyonner 3
  • Botas de senderismo o trekking

6. BOTAS PARA EXPEDICIONES O LARGOS VIAJES

El caso de las expediciones o largos viajes para practicar la espeleo en otros países, lo primero es conocer a qué tipo de cuevas vas a ir para valorar los aspectos que hemos definido antes, pero no solo eso, además tendrás que tener presentes otros aspectos como:

  1. Tipo de cueva/s (seca, húmeda, vertical, horizontal, con trepadas complicadas…)
  2. Terreno exterior (lapiaz, selva, barro…)
  3. Peso
  4. Distancia hasta el campo base de la expedición
  5. Aproximación-retorno hasta la cueva/s
  6. Posibilidad de dejarlas allí para la gente del lugar

Y en función de todos estos aspectos elegir uno u otro modelo.

Sobre todo compara, pregunta y pruébate las botas, ya sea en la tienda, pidiéndoselas a un compañero… ya que lo primero y más importante es que la bota se adapte a tu pie. 

Factor de caída y fuerza de choque en trabajos en altura

  • Autor: Héctor del Campo
Fuerza de choque

Que una caída de dos metros pueda tener consecuencias más graves que otra de cuatro puede parecer un contrasentido. Sin embargo situaciones como ésta pueden darse cuando no se tienen en cuenta dos conceptos básicos que son fundamentales para entender las consecuencias de una caída utilizando un arnés: la fuerza de choque y el factor de caída:

Conceptos:

  • 1 Fuerza de choque
  • 2 Masa
  • 3 Elasticidad del sistema
  • 4 Factor de caída
  • 5 Situaciones especiales

En altura, estar conectado a un anclaje no es, por si solo, garantía de seguridad. Es algo que se suele repetir insistentemente a los alumnos. No basta con anclarse a un punto fiable, aún hay que hacerlo con seguridad, es decir, con conocimiento de causa.

Hagamos una composición de lugar: estás anclado en la parte más alta de una vertical a 20 metros del suelo. Llevas puesto un arnés anticaídas con marcado CE y norma EN 361 y estás conectado a un anclaje normalizado situado en la propia cabecera a la altura de tus pies. Para ello utilizas un elemento de amarre de 1 metro de longitud. Este lleva también marcado CE, cumple con la norma técnica EN 354 (equipos de amarre) y garantiza una resistencia mínima de 22 kN. Puedes estar tranquilo ¿verdad? ¡La respuesta es un no rotundo! Con esta configuración, en caso de caída, la fuerza de choque transmitida a la cadena de seguridad alcanzaría valores inasumibles. Veamos por qué.

Fuerza de choque

Llamamos fuerza de choque a la energía generada durante el proceso de detención de una caída cuando se utilizan sistemas de protección individual contra caídas de altura (arnés anticaídas), es decir, al impacto que recibe la cadena de seguridad cuando se sufre una caída.

Para saber de dónde proviene esta energía basta con recordar a Lavoisier y su principio de conservación de la energía: “la materia (o energía) ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Esta energía pues, no es más que la transformación de la energía potencial (la que posee un cuerpo cuando se encuentra en altura, o sea, tú colgado a x metros del suelo) en energía cinética (velocidad que adquieres durante la caída) y finalmente fuerza de choque: cuando la velocidad es cero, la energía cinética desaparece y se transforma, principalmente, en deformación del cuerpo.

Esta fuerza de choque puede calcularse aplicando una complicada fórmula:

fuerzadechoqueformula

Donde:
F es la fuerza de choque
m es la masa
g es la aceleración de la gravedad (9,8 m/s²)
E es el módulo de Young
S es la sección de la cuerda
f es el factor de caída.

Simplificando mucho esta fórmula, podemos afirmar que la fuerza de choque generada durante una caída depende principalmente de tres parámetros: masa, “elasticidad del sistema” y factor de caída.

Masa

La masa de un cuerpo es una propiedad intrínseca del mismo, la cantidad de materia de dicho cuerpo independientemente de la intensidad de la fuerza de la gravedad que actúa sobre él. Esta magnitud física se expresa en Kg y no debe ser confundida con el peso de un cuerpo.

El peso no es una propiedad intrínseca de un cuerpo, pues depende de la intensidad de la fuerza de la gravedad que actúa sobre el cuerpo. A grandes rasgos podríamos decir que el peso es la fuerza con la que el cuerpo es atraído por la tierra y la masa es la cantidad de materia que tiene el cuerpo.

Peso = Masa x Gravedad  

A modo de ejemplo, una masa de 80 kg tiene un peso mayor en la tierra que en la luna ya que la intensidad del campo gravitatorio de la primera es mayor que el de la segunda. Por supuesto, cuando se trata de calcular la fuerza de choque generada durante una caída, a mayor peso, mayor energía generada.

Elasticidad del sistema

Entendemos por elasticidad del sistema de seguridad la capacidad de dicho sistema de “absorber” o disipar la fuerza generada por el impacto de la caída. Por poner un ejemplo, la fuerza de choque registrada durante la caída de una masa de 80 kg será mucho más elevada si el elemento de conexión que detiene la caída está fabricado en acero (una eslinga de cable, por ejemplo) que si es textil. Por tanto a mayor capacidad de absorción de un sistema, menor fuerza de choque.

Los elementos de conexión (cabos de anclaje) con menor capacidad de absorción serían, en este orden:

Acero
Polietileno (dyneema)
Cinta de náilon
Cuerda EN 1891 (semiestática)
Cuerda EN 892 (dinámica)

Factor de caída

El factor de caída es un número adimensional y expresa la severidad de una caída. Su valor, comprendido entre 0 y 2 en condiciones de trabajo normales, se calcula dividiendo la altura de la caída entre la longitud de cuerda/elemento de amarre utilizados.

Factor de caída

Pongamos un ejemplo: un trabajador situado sobre una plataforma se conecta a un punto de anclaje ubicado a la altura de sus pies mediante un elemento de amarre de 1 metro de longitud: en caso de caída ésta será de 2 metros. El factor de caída sería entonces 2 metros de caída / 1 metro de elemento de amarre = 2

Grupo Sima - 𝐅𝐀𝐂𝐓𝐎𝐑 𝐃𝐄 𝐂𝐀Í𝐃𝐀 ¡Expresa la gravedad de la caída ‼  👩‍🏫 Es la relación que existe entre la altura de la caída y la longitud  de la cuerda disponible

Si repetimos la operación, esta vez con un elemento de amarre de 2 metros, la caída sería de 4 metros, es decir, el doble que en el ejemplo anterior. Sin embargo, el factor de caída permanece invariable: 2 (caída/amarre).

Situaciones especiales

Como decía al principio, el valor del factor de caída es un número adimensional comprendido “generalmente” entre 0 y 2. Y digo “generalmente” porque existen situaciones excepcionales —y peligrosas— en las que el factor de caída puede ser de 3, 4 o más. Estas situaciones suelen ser habituales en vías ferrata, por ejemplo.

Como conclusión podemos afirmar que el factor de caída no determina por sí solo la severidad de una caída si por severidad entendemos la intensidad de la fuerza de choque. También son fundamentales otros 2 parámetros: la masa del cuerpo y la capacidad de absorción del sistema. No olvidemos que una caída de factor 2 sobre un elemento de amarre con absorbedor de energía normalizado bajo UNE-EN 355 produce una fuerza de choque inferior a 6kN (+- 600 kg) con una masa de 100 kg, mientras que la misma caída con un elemento de amarre de dyneema ¡puede superar los 22 kN!

Así que recuerda: ¡estar conectado a un anclaje no es, por sí solo, garantía de seguridad!

Caídas sobre elementos de amarre: qué dicen los ensayos

  • Autor: Héctor del Campo
Cabo de anclaje, elemento de amarre

Un elemento de amarre —o cabo de anclaje— es un dispositivo que utilizamos diariamente en diversas maniobras de espeleología. Me refiero aquí a los elementos de amarre de posicionamiento normalizados bajo la EN 354:2011 Equipos de protección individual contra caídas. Equipos de amarre. En esta versión del año 2011 el término “elemento” fue sustituido por el de “equipo”, por lo que lo adecuado sería hablar de “equipo de amarre” para referirnos al cabo de anclaje de toda la vida, algo que a algunos, entre los que me incluyo, ¡nos chirría un poco!

Por ello, a lo largo de este artículo mantendré la denominación antigua “elemento” o la más coloquial y extendida (no contemplada en la definición de la norma EN 354) “cabo de anclaje”.

En primer lugar hay que recordar que las funciones de este tipo de dispositivo no son otras que las de sujeción y retención, descartando la de anticaídas (y aquí pongo un asterisco sobre el que volveremos más adelante). En otras palabras: no ha sido diseñado para detener una caída sino para prevenirla. Estos usos y limitaciones, en un entorno que denominaremos “de trabajos en altura” (esto es, que no requiere suspensión) responden perfectamente a los imperativos de seguridad del usuario. Sin embargo, la cosa cambia para el técnico de acceso mediante cuerdas: algunos de estos elementos de amarre no responden a las necesidades que surgen en determinadas maniobras pudiendo incluso generar situaciones de riesgo.

Diseño y requisitos

Son principalmente dos los requisitos de la norma EN 354 que repasaremos aquí:

-Su resistencia estática (si son textiles) debe ser ≥ a 22 kN.

-Sus terminales deben ser manufacturados: normalmente se consigue mediante cosido, aunque existen otras soluciones.

En 354

Puesto que todos los nudos restan resistencia a una cuerda, para conseguir una resistencia de 22 kN en diámetros de 10,5 mm —el más utilizado— es imprescindible que los terminales estén cosidos. Algunos fabricantes proponen terminales hechos de nudos protegidos con fundas termorretráctiles —que también se consideran manufacturados— pero como consecuencia de la reducción de resistencia que supone el uso de estos nudos aumenta el diámetro de la cuerda llegando en ocasiones a los 11 ó 12 mm.

Ahora bien, ¿qué ocurriría si experimentáramos una caída de factor cercano al 1 (progresión horizontal en artifical sobre cabos, progresión en pasamanos en semisuspensión, etc), con un elemento de amarre normalizado bajo la EN 354? Pues como la norma no dice nada acerca de la capacidad de absorción de estos dispositivos (de su comportamiento dinámico) nos podemos encontrar con situaciones de diversa peligrosidad que será mayor, menor, o nula en función de su diseño: cuerda dinámica, cuerda semiestática, cinta de poliamida, cinta de Dyneema, cable…

Qué dicen los ensayos

Estudio Escuela Francesa de Espeleología – DPMC

Un estudio llevado a cabo en 2006 por la Escuela Francesa de Espeleología conjuntamente con el DPMC (Asociación para el desarrollo y el fomento de los trabajos verticales, en sus siglas en francés) ya puso de manifiesto el pobre rendimiento de algunos elementos de amarre EN 354 ante un factor de caída 1 con masas de 80 kg. En el test se pusieron a prueba tres diseños distintos.

  • Elemento de amarre EN 354 fabricado en cinta de poliamida.
  • Elemento de amarre EN 354 fabricado con cuerda dinámica EN 892 con terminales cosidos
  • Elemento de amarre fabricado con cuerda dinámica EN 892 y nudos en todos los terminales (sin norma EN 354)

¿Adivináis cuál marcó la fuerza de choque más baja?

Estos fueron los resultados:

Elemento de amarre EN 354: cinta de poliamida (Petzl Spelégyca)

Cabo corto32 cmFactor 0,55,5 kN
Cabo corto32 cmFactor 112 kN
Cabo largo60 cmFactor 0,56 kN
Cabo largo60 cmFactor 110 kN
Cabo largo y corto conectados a la vezN/AFactor 115 kN

Elemento de amarre EN 354: cuerda dinámica, terminales cosidos (Petzl Jane)

Cuerda EN 892 11 mm62 cmFactor 18,4 kN
Cuerda EN 892 11 mm62 cmFactor 212 kN

Elemento de amarre: cuerda dinámica, nudos en todos los terminales

Cuerda EN 892 11 mm62 cmFactor 15,9 kN
Cuerda EN 892 11 mm62 cmFactor 28 kN

Resultados:

Se observa claramente cómo los dispositivos fabricados con cuerda dinámica EN 892 tienen una mejor capacidad de absorción que los de cinta cosida. Los de cuerda dinámica confeccionados con nudos registran valores aún más bajos precisamente porque estos tienen una alta capacidad de absorción de impactos al apretarse durante la detención de la caída.

Estudio DMM

Este fabricante puso a prueba el comportamiento dinámico de dos tipos de anillos de cinta: de Dyneema y de poliamida. Aunque no sean dispositivos pensados para ser usados como cabo de anclaje, su comportamiento dinámico es muy similar al de algunos cabos de anclaje fabricados con los mismos materiales. Especialmente llamativos son los resultados de la Dyneema, material del que están fabricados muchos cabos de anclaje bajo la norma EN 354. Tampoco debemos olvidar que, desgraciadamente, aún son muchos los que usan estos anillos como elemento de amarre…

Captura de pantalla 2015-06-20 a las 13.15.21

En la siguiente tabla podemos ver resumidos los resultados de los tests:

Longitud anilloLongitud caídaDyneema 11 mmPoliamida 16 mm
Factor 1 Anillo abierto120 cm240 cm23,2 kN22,9 kN ✷12,2 kN13,1 kN
Factor 1 Anillo+nudo120 cm240 cm11,5 kN ✷10,7 kN ✷10,5 kN11,1 kN
Factor 2 Anillo abierto120 cm240 cm22,0 kN ✷20,4 kN ✷16,5 kN18,5 kN
Factor 2 Anillo+nudo120 cm240 cm12,4 kN ✷11,0 kN ✷13,9 kN ✷14,6 kN ✷

∗ Rotura del anillo

Resultados:
Los valores más bajos registrados en las pruebas en las que se hace un nudo en el anillo se deben precisamente a la presencia de ese nudo: recordemos que cualquier nudo realizado en una cinta, anillo o cuerda resta resistencia al dispositivo, pudiendo llegar fácilmente al 50% de pérdida de resistencia.

Estudio de la Escuela Francesa de Esquí y Alpinismo

Por último, os dejamos un vídeo que muestra un interesante estudio llevado a cabo por la ENSA (Escuela Nacional de Esquí y Alpinismo, en sus siglas en francés) que, aunque no hable específicamente de elementos de amarre normalizados bajo la EN 354, permite hacernos una idea del comportamiento de estos dispositivos ante situaciones de caída.

Captura de pantalla 2015-06-20 a las 13.09.31

No olvidemos que en muchos casos, el diseño y por tanto el comportamiento dinámico tanto de los dispositivos bajo norma EN 354 como de los que no están bajo esta norma es muy similar, por no decir idéntico. Hablando claro: sufrir una caída de factor 1 sobre un cabo de anclaje EN 354 de 60 cm fabricado en Dyneema tendrá las mismas consecuencias que sufrir una caída de factor 1 sobre una anillo de Dyneema normalizado bajo la EN 566:2007 (Equipos de alpinismo y escalada. Anillos de cinta): fallo del sistema de seguridad.

Conclusiones

A la vista de los resultados de los distintos estudios que se han llevado a cabo hasta la actualidad, nos encontramos ante la sorprendente paradoja de que, en algunos casos, cumplir con la norma técnica actual puede suponer un mayor riesgo que no hacerlo. Y todo ello debido a que la norma no ha sabido tener en cuenta la realidad de un  colectivo como el nuestro: el de los técnicos de acceso mediante cuerda. Algunas maniobras habituales pueden generar pequeñas caídas de factores comprendidos entre el 0,3 y el 1. Éstas son reales y difícilmente evitables.

Los cabos constituidos a base de cintas cosidas, de poliamida y, sobre todo, de Dyneema (no digamos ya de cable de acero, que también los hay), muy extendidos en el ámbito profesional, pueden constituir un peligro en determinadas circunstancias. En efecto, los ensayos han demostrado que la fuerza de choque en factor 1 puede sobrepasar los 11 kN en el caso de la poliamida y de los 22 kN (!) en el caso de la Dyneema.

La mejor solución desde el punto de vista técnico la ofrece el cabo de anclaje de toda la vida: fabricado con cuerda dinámica EN 892 y con nudos tanto en los terminales como en la conexión al arnés (que disipan gran parte de la energía generada durante una caída), ofrece una elevada capacidad de absorción. Algunas asociaciones profesionales como la francesa DPMC o la propia IRATA recomiendan su utilización en trabajos verticales.

EN 354

La mejor opción para el técnico vertical que quiera cumplir con la norma EN 354 es utilizar cabos fabricados con cuerda dinámica y terminales manufacturados: algunos fabricantes ofrecen productos interesantes que permiten incluso conexión al arnés mediante un nudo (lo que aumenta su capacidad de absorción) y caídas en torno al factor 0,5-1.

En definitiva, elige un elemento de amarre con norma EN 354 si quieres, pero huye de los que estén fabricados en Dyneema y poliamida.

EL EQUIPO INDIVIDUAL