Los caminos de hierro y roca

Las vías ferrata surgen tras la segunda guerra mundial en la frontera entre Austria e Italia. En origen, durante las dos grandes guerras esta frontera fue protegida mediante instalaciones defensivas colgadas en las montañas fronterizas. Tras la guerra, estas instalaciones y sus accesos fueron abandonados. Estos recorridos vertiginosos pronto fueron utilizados por montañeros y senderistas adquiriendo gran popularidad. En los años 80 los franceses vieron que este tipo de instalaciones podían ser un buen recurso turístico procediendo a su construcción. A principios de este siglo llegan a España por toda la franja mediterránea y ya finalmente en el año 2010 se instala la primera ferrata en Cantabria. Desde entonces han demostrado ser un muy buen recurso turístico.

Una vía ferrata consiste en un itinerario vertical dotado de una línea de vida y peldaños que facilitan y protegen con seguridad la progresión de los deportistas. Con muy poco material y unos conocimientos mínimos el usuario puede sentir todas las sensaciones del mundo vertical, con seguridad y facilidad.

La dificultad va del grado K1, sendero equipado con algún paso a k6 ferrata que requiere ya una forma física y mental elevada.

A menudo en las vías ferrata encontramos pasos técnicos como puentes tibetanos, puentes de monos, tirolinas, rápeles etc. Por este motivo es importante que el interesado en iniciarse en este tipo de práctica deportiva lo haga de la mano de un profesional que le asesorará inicialmente en los equipos necesarios, técnicas de progresión etc.

En la comarca existen en la actualidad 6 vías ferrata que se pueden hacer en dos jornadas intensas. Es recomendable empezar por las más asequibles para ir ganando experiencia y fondo físico y mental.

Para un uso seguro de las mismas es importante atender a las recomendaciones e instrucciones de cada una de ellas, y si no lo ves claro contratar a un guía local.

1.- Vía Ferrata El Cáliz
Vía fácil (K3) apta para todos los públicos que sepan progresar por estas vías. Ideal para iniciarse o para acompañar a deportistas noveles. Aproximacion cómoda desde el pueblo y unas vistas espectaculares.
2.- Ferrata El Calera
Via muy completa y variada (k4) con tramos sostenidos, la primera parte discurre por el barranco seco del calera y la segunda parte consiste en un muro vertical con mucho ambiente. Normalmente el barranco va seco.
Via Ferrata del Calera. Red de Cuevas Alto Ason
3.- Ferrata el Risco.
Vía situada en el Poljé de Matienzo. Dificultad K3 sostenido muy vertical con dos tramos horizontales espectaculares. Las vistas son inigualables. El franqueo bajo la cascada del Risco con agua es una sensación única.
4.- Ferrata Socueva.
Situada junto a la ermita rupestre del siglo VIII. Vía de dificultad k4/k5 muy atlética, sostenida y con gran compromiso. Pasos naturales en un muro vertical de vértico. Solo para mentes fuertes y entrenadas.
5.- Ferrata La Concha
Vía muy técnica en la que es preciso realizar maniobras con cuerdas. Acceso y retorno inmediato. Recomendable hacerla con un guía local experimentado o contar con mucha experiencia en este tipo de actividades.
6.- Ferrata El Torreón de Líerganes
Vía muy fácil y corta, de acceso y retorno inmediato. Recomendada para principiantes o deportistas que no quieren grandes rutas y pasar un rato entretenidos.